DIÁLOGOS con LA MÁQUINA (I)
Esta fumada mía de hoy —como diría ASA—, surge cuando me llega un mensaje con forma de imagen a uno de esos grupos de WhatsApp en los que muchos de sus integrantes se pasan todo el día enviando saludos, frases y chorradas varias, que lo petan e invisibilizan los pocos mensajes útiles que justifican que aún continúe en ellos. Saben de lo que hablo, ¿verdad? Suelo borrar inmediatamente todos estos mensajes, pero, antes de borrar este, me asalta la necesidad de responder al remitente con una duda lógica. Como sé que esto suele generar malentendidos y, ciertamente, lo que yo busco es entablar un diálogo constructivo, algo que sé que no voy a conseguir con alguien que simplemente ha reenviado una frase que le ha gustado a un grupo —o a todos los grupos— en los que está. Pero, como no quería quedarme con las ganas de tener ese diálogo, me dije: —¿Y si se lo digo a «mi amiga» GEMINI? Y así lo hice. Bueno, y si ahora estás leyendo esto es porque me pareció que la conversación podía tener ciert...


