miércoles, 1 de noviembre de 2017

El explorador

Hoy traigo el segundo cuento de mi hija que, como le prometí, voy a ir publicando en el blog. 
¡Espero que os guste!

El explorador


Había una vez un explorador que se llamaba Juan Gabriel y quería encontrar la momia de oro. Este tenía 23 años (más unos cuantos) y poseía todos los poderes que te pudieras imaginar…Pero no eran los poderes de la fuerza, la agilidad, volar…¡Sí no los de la generosidad, la ayuda, la destreza con cálculos mentales…! Además era padre de 3 hijos. El mayor se llamaba Fabio,  el mediano se llamaba Bayron y la pequeña Sindia. Un día Juan Gabriel tenía que hacer una misión, pero el día que se iba, se lo dijo a sufamilia. Entonces Sindia llorando se arrodilló y le dijo: ¡No te vayas papi!

sábado, 21 de octubre de 2017

Nación de naciones


Earth Day 2017 - 4K Earth Views From Space



Cuando nací mi nación fue durante muchos años mi casa y sus ciudadanos: mi familia.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Jueves de relato....LA MANO QUE DA LA MONEDA


Buenas a tod@s.

En esta ocasión, si me lo permitís, voy a participar en los relatos jueveros dando a conocer uno de esos blog de pocas entradas pero que tiene, según mi parecer, mucha calidad.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Cuento de mi hija

Hoy traigo algo muy especial para mí, un cuento de mi hija de nueve años. Lo escribió hace un par de días y me trae loco desde entonces para que se lo publique en el blog. Ha escrito algunos en una libreta que tiene pero este es el primero que ve la luz más allá del circulo familiar. La trama y los diálogos son un poco delirantes pero, aún así, espero que os resulte tan simpático y ameno como a sus padres. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Cierre de convocatoria juevera

He apurado al máximo para el cierre de esta convocatoria juevera por un motivo. 

Pero primero los agradecimientos: a los participantes por la calidad y variedad en el enfoque sobre el tema propuesto, por la cantidad y por el esfuerzo que supone plasmar la creatividad que abunda en este grupo en texto llenos de tantos matices, moralejas, sensibilidades y sentimientos. Todo ello hace que este divertimiento semanal se haya mantenido e incluso crecido desde que comenzó su andadura el 18 de marzo del 2010 de la mano de Gustavo. Por todo ello un millón de gracias.

Pero hay algo que me preocupa, algo que considero es la regla más importante para participar y que no se está cumpliendo como debiera: los comentarios, o mejor dicho la reciprocidad en los comentarios. Más claro: hemos participado veinte blogueros en esta convocatoria, por lo tanto cada uno de los participantes debería tener, como mínimo, diecinueve comentarios de los otros participantes.

No voy a descubrir nada al decir lo importante que es para un bloguero los comentarios de sus lectores, por la satisfacción de que alguien pueda leer, valorar o incluso criticar constructivamente el esfuerzo que supone plasmar en un relato, opinión, reflexión, artículo o cualquier otro escrito que salga de nuestra sabiduría, creatividad, imaginación o experiencia, todo ello con cabida en los relatos jueveros. Tampoco voy a descubrir nada al decir que leer y comentar diecinueve textos lleva su tiempo, pero creo sinceramente que si no se dispone del tiempo que requiere pensar, escribir, corregir y plasmar nuestro texto, sumado al tiempo de leer, pensar y comentar al resto de los participantes no se debería participar

No voy a nombrar a nadie, pero estoy seguro que al igual que este tema me molesta a mí, hay más participantes que les molesta (a los que cumplen la norma seguro), y basta hacer un seguimiento semanal de los comentarios para poner a cada uno en su sitio.

Por último decir que responder a los comentarios que nos hacen en nuestro propio blog, puede ser considerado una buena costumbre e incluso una gesto de educación y enriquecimiento pero, en este caso, debería quedar relegado a una actividad secundaria, si tenemos tiempo después de comentar al resto de los participantes en sus casas virtuales.

Dicho todo esto doy paso a Gustavo, el anfitrión del próximo jueves, deseándole un gran éxito en su convocatoria.


viernes, 8 de septiembre de 2017

Relatos jueveros: Héroes, Heroínas y Similares

Re-edito un texto que habla de un héroe diferente, pero que al fin y al cabo, arriesga su vida por salvar vidas humanas.

Y lo dedico al pueblo mexicano, que acaba de sufrir el terremoto más violento en 100 años. Mis condolencias por los muertos y heridos, deseando que pronto puedan recuperarse de esta tragedia.



Los olores de la vida

El vuelo había sido largo, pero no hubo tiempo para descansar. Nada más salir del avión me había dirigido junto al jefe Hidalgo al lugar de trabajo. Encontramos todo patas arriba y ya llevaba más de 12 horas jugando a mi juego favorito. 

Estaba entrenado para estas situaciones y, aunque ya se me consideraban viejo para aquella tarea —estaba casi sordo de un oído a causa de un accidente el año anterior y mi vista ya no era la de otros tiempos— seguía siendo el mejor.

Las ordenes debían ser precisas y claras, la compenetración con Hidalgo debía ser máxima para obtener los resultados que todos estaban esperando.

Había muchas interferencias que dificultaban una concentración adecuada pero en todos estos años me habían enseñado a centrarme en el objetivo, debía buscar los indicios y seguir la pista hasta que mi sentido más desarrollado detectara las huellas de la vida. A veces era orín o defecaciones recientes, otras sudor o sangre.

Estábamos a punto de tomarnos un descanso (el juego había sido agotador), cuando Hidalgo me condujo hasta aquella mole de escombros y me dijo:

—¡Uno más Salva! Puede que esta vez tengamos suerte —y me indico la dirección más segura, un hueco estrecho por el que solo alguien pequeño como yo podía entrar.

Siempre era peligroso, mis numerosas cicatrices lo atestiguaban.

Encontré un indicio débil, orín reciente, y me esforcé por no perderlo entre el humo y el hedor a carne en descomposición. El hueco era inestable y cuando se desprendieron algunos cascotes Hidalgo me ordenó salir. Desobedecí la orden, sabía que eso significaría una reprimenda o un castigo peor, pero el sonido había sido claro y estaba muy cerca: un llanto. El olor a orín se mezcló con otro inconfundible y que solo perduraba durante escasos minutos: chocolate. La excitación me desbordaba.

—Puede que aún no sea demasiado tarde —me dije. La idea me dio fuerzas y seguí adelante.

Las órdenes de Hidalgo se habían convertido en gritos e insultos:

—¡Maldita sea Salva, sal ahora mismo de ahí! Esto se puede venir abajo en un momento.

Seguía sin hacer caso, al fin y al cabo estaba medio sordo.

De pronto quedé paralizado por la alegría. Allí, a escasos metros pude ver una mano, pequeñita y... SE MOVÍA. Comenzé a dar gritos como un loco, esa era la señal para Hidalgo. Para mí el juego había terminado por hoy y por fin había sido un final feliz.

Ese día, los noticiarios de medio mundo se hicieron eco de la noticia: ... después de cinco días de infructuosa búsqueda de supervivientes del gran terremoto que sufrió el país, hoy, el equipo de rescatadores de La Guardia Civil Española formada por el Capitán Hidalgo y su fiel compañero, el perro Pastor Alemán Salva, han encontrado milagrosamente con vida a una niña de tan solo cinco años...
Safe Creative #1102118474373

Imágen: Charco azul. Cabildo Insular de El Hierro. http://www.elhierro.es/index.php?item=00100040

domingo, 3 de septiembre de 2017

Este jueves, un relato: HÉROES, HEROÍNAS y SIMILARES





Por segunda vez soy el anfitrión de los relatos del jueves, lo cual es una responsabilidad pero también un gran placer.

Después de estar toda la semana intentando elegir un tema que pudiera resultar atractivo a la vez que suficientemente amplio —y si es fuera posible novedoso—, me he decantado por: HÉROES, HEROÍNAS y SIMILARES.

Según la RAE, podemos hablar de una persona ilustre y famosa por sus hazañas o virtudes, aquella que lleva a cabo una acción heroica, que actúa de una manera valerosa y arriesgada, protagonista de una obra de ficción, persona que alguien convierte en objeto de su especial admiración o mujer u hombre nacido de la unión entre un dios o una diosa y un ser humano.

Y a todas estas definiciones añadiría los héroes/heroínas anónimos, los de andar por casa (del día a día), voluntarios que trabajan en campos de refugiados, médicos u otros profesionales que salvan vidas en países en guerra, epidemias o hambrunas, animales de salvamento, personas que arriesgan su vida para un avance científico o humanitario... y lo que podáis imaginar.

Recordamos las reglas para participar:

  1. Cualquiera con un blog puede participar, aunque no lo haya hecho nunca.
  2. Publicar el texto en vuestro blog entre el miércoles y el viernes.
  3. Avisar con un comentario en este blog para enlazarlo.
  4. Leer y comentar a cada uno de los participantes.


En cuanto al texto:

  1. Intentar no sobrepasar las 350 palabras.
  2. Ajustarse al tema propuesto.
  3. Se puede complementar el texto con imágenes y/o música.


Eso es todo. Espero que mi elección sea de vuestro agrado y os inspire muchos relatos. Les espero.

Comienzan a llegar los relatos:




sábado, 26 de agosto de 2017

¡A nuestro Ritmo se Vive Mejor!

Este es un anuncio de una de las cervezas de Canarias. Escuchad la letra porque tiene muchas palabras usadas por estas tierras. Si no entendéis alguna, preguntad. ¡Espero que os guste!



Oye mi hermano 
¿pa' dónde vas por ahí P'abajo enfolinado?
Afloja la pata, mi niño 
Te noto sofocado 
Ponte las cholas 
Vive al ritmo del Canario 
Y dicen 
Que aquí la gente 
Se lo toma todo a broma 
Que si llegamos más tarde 
Es por eso de la hora 
Aquí sabemos que el solito ha calentado 
Nuestra forma de vivir 
A nuestro ritmo 
Se mueve mi gente 
Chiquito tenderete 
Rollito diferente 
Por eso todo el mundo se viene p'aquí 
A nuestro ritmo 
El mojo en las venas 
A gusto en la playita 
Con nuestra cervecita 
Lo sabe todo el mundo, se vive mejor 
A nuestro ritmo se vive mejor 
Aquí en la isla 
Tiras pal' monte o pa' la playa con la misma 
Un lavadito pal' coche después de la 
Calima 
Ya vamos viendo, tranquilito, que no hay 
Prisa 
Y dicen 
Que madrugamos solo 
Cuando hay chuletada 
Que nos comemos el mundo con papas 
Arrugadas 
Mejor te coges el suéter, que se mete 
Pelete 
Esta noche promete y contigo somos siete 
¿y cómo se vive mejor? 
A nuestro ritmo 
Se mueve mi gente 
Chiquito tenderete 
Rollito diferente 
Por eso todo el mundo se viene p'aquí 
A nuestro ritmo 
El mojo en las venas 
A gusto en la playita 
Con nuestra cervecita 
Lo sabe todo el mundo, se vive mejor 
A nuestro ritmo se vive mejor

jueves, 24 de agosto de 2017

Este jueves un relato: EN NOMBRE DE DIOS



NASA’s Hubble Sees Martian Moon Orbiting the Red Planet

Con vuestro permiso re-edito un texto que publiqué en este blog hace seis años, en la semana de la visita del entonces Papa Benedicto XVI a Madrid y coincidiendo con la declaración por parte de Naciones Unidas de la hambruna en el cuerno de África.

¿Por qué me duele el corazón?

Hay veces que me duele el corazón, ese dolor, generalmente diluido entre tantas alegrías que la vida me ofrece y yo disfruto.

Pero cuando mis ojos y mis oídos no entienden las ostentaciones de quienes pregonan la pobreza como camino, quienes sermonean desde púlpitos de oro la bendición de ayudar a los necesitados, de ser compasivos y solidarios con quienes menos tienen; y luego, gastan millones para ver a un solo hombre; entonces me duele el corazón.

Pero no me duele por quienes gastan, por quienes figuran, por quienes mienten para seguir ostentando el poder que su condición humana les ofreció en vida y que nada significa en la vida eterna que anhelan; me duele el corazón por los que siguen quedando fuera de esa salvación comprada con una hipocresía dorada, por los que siguen muriendo de hambre cada minuto, por los que siguen enfermos y sin esperanzas, por los que son descuartizados en las guerras olvidadas, ahogadas sus súplicas de justicia entre sangre y dolor, por todos los olvidados, proscritos de fe o de condición, de ideología o género.

Porque sé, de lo poco que sé, que si Dios existe, estaría con ellos, sufriendo, sangrando y muriendo; sin entender, sin esperar ser salvado por los que dicen creer en Él.

Participación en los relatos jueveros. Convoca y organiza en esta ocasión Maribel desde su blog Soliluna, donde podeis leer al resto de los participantes.



 

LinkWithin