De cuando me abdujo aquel alienígena.

Quien me conoce desde hace tiempo sabe de mi debilidad por los relatos de ciencia ficción. Así que, cuando leí la propuesta de Luferura para el relato juevero de esta semana, no pude resistirme: «El primer contacto con un alienígena».

Al final, sin embargo, no ha salido de tanta ciencia ficción como esperaba. Aquí les dejo mi aportación, con la sospecha  de que igual les descoloca un poquito, como lo hizo conmigo.

Y, si les apetece leer más relatos jueveros sobre este primer contacto con un alienígena, pueden pasarse por su blog, La Veleta.


La nave no hizo ruido al posarse en el centro de mi dormitorio. Solo apareció, desprendiendo esa luz violeta y fría que huele a metal oxidado y a insomnio. De ella bajó una criatura de extremidades demasiado largas, ojos vidriosos y una piel gris que pareció absorber la poca vitalidad que me quedaba.

No puedo precisar cuándo ocurrió, pero presiento que lleva meses instalado al borde de mi cama, observándome sin pestañear. No necesita hablar para comunicarse; sus pensamientos se filtran directamente en mi cabeza como un eco distorsionado de mi propia voz. Sé que fue este parásito quien me inoculó esta parálisis. Desde su llegada, el simple acto de caminar se ha vuelto una tarea agotadora. Me susurra al oído que en su planeta natal la gravedad y la atmósfera son distintas, y por eso ahora no puedo levantarme; me falta el aire al respirar y siento que me ahogo.

Él trajo consigo esa niebla densa que cubrió de gris mi mundo de antaño. Añoro los colores de mi infancia, las carcajadas de mis amigas, el calor de los abrazos de mis padres, la seguridad de sentirme amada, la esperanza de ser feliz. Este ser apagó la luz de la mañana y la sustituyó por una apatía absoluta y oscura. Por su culpa, el futuro se volvió un mapa sin norte, un desierto helado donde la ventisca es eterna. 

Me convence a diario de que no pertenezco a este mundo, de que mi vida aquí carece de sentido porque no fui diseñada para encajar en la Tierra. Me llena la cabeza de miedos absurdos: el pánico a cruzar la puerta, el terror a que la gente descubra que estoy infectada por su presencia, la certeza de que tarde o temprano me destruirá.

Anoche me armé de valor y lo miré fijamente a la cara, buscando desesperadamente la pistola láser o el dispositivo con el que me tiene sometida. Pero al acercarme a sus ojos de cristal, solo vi mi propio reflejo gastado, mi mirada exhausta y mis labios temblando. Comprendí, al fin, que el alienígena no venía de fuera. Simplemente se había filtrado a través de las grietas de mi mente. 

Antes de que termine de apoderarse de mí, pediré ayuda.

Volveré a sonreír; volveré a ser fuerte; volveré a confiar en mí misma; volveré a luchar por ser feliz.

Algún día despertaré, y su nave ya no estará junto a mi cama.

Ibso

Comentarios

  1. Hola Ibso,
    Un relato inquietante que termina en esperanza. Un extraterrestre parásito con el virus de la depresión. Todo cabe en este universo por lo que este extraterrestre es posible como también lo es la voluntad de superarlo.
    Un saludo

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    1. Realmente el alienígena es una metáfora para describir algo tan difícil e íntimo como son los problemas mentales: un mal que se extiende en estos tiempos también entre los más jóvenes.

      Gracias por conversar en el camino. Enhorabuena por la convocatoria.

      Saludos

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    2. Gracias, porque tu comentario me ha sugerido un cambio sutil en el texto para que esta metáfora quede más clara.

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  2. Es que creo que los alienigenas deberian de dejar de presentarse asi como asi intenpestivamente para sacar a la gente de su rutina en zonas muy aisladas.

    da para muchos problemas y la gente contactada de ese modo queda basicamente con secuelas profundas.

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    1. Gracias por comentar. En realidad el alienígena pretende ser una metáfora más que un ser real; representa esos problemas mentales que van invadiendo poco a poco la vida de quien los padece. Si el relato admite una lectura literal y otra simbólica, tampoco me disgusta; quizá esa ambigüedad forme parte del juego.

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    2. Pero igual vas a tener razón y la mayoría de los problemas mentales que podemos padecer los humanos sean culpa de esas intempestivas presentaciones de entes alienígenas.

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  3. Metafórico o imaginario el relato nos lleva al interior de quien experimenta el contacto. Me gusta la vuelta de tuerca de la espera. Siempre deja con ganas al lector. Saludos

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    1. Muchas gracias, Oso.

      Me alegra que hayas percibido esa doble lectura. Quería que el alienígena pudiera entenderse como un ser extraño, pero también como una metáfora de esos problemas que se instalan poco a poco en nuestra mente hasta alterar la forma en que vemos el mundo. Si el relato consigue llevar al lector a ese interior sin perder el juego de la ciencia ficción, me doy por satisfecho.

      Gracias por conversar en el camino. Un saludo.

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  4. Transformar uma doeça tão comum nos dias de hoje num texto lindo, fazendo essa metáfora foi uma linda ideia!
    Ficou ótimo e tomara ninguém mais sofresse dessa doença e pudesse ter esperanças pra seguri, garra, sempre! abraços,chica

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    1. Muchas gracias, Chica, por tus emotivas palabras y por tu empatía. Me alegra mucho que la metáfora haya calado en ti. Ojalá llegue el día en que la esperanza y la fuerza le ganen la batalla a esa oscuridad. ¡Un abrazo muy fuerte!

      Muito obrigada, Chica, por suas palavras tão emocionantes e por sua empatia. Fico muito feliz que a metáfora tenha tocado você. Tomara que chegue o dia em que a esperança e a força vençam a batalha contra essa escuridão. Um abraço muito forte!

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  5. Está claro que este visitante no vino del espacio exterior, sino que es muy cercano. Y siniestro, aun más por esa cercanía.
    Sospecho que no sólo está en la mente de la protagonista, sino que representa el recuerdo de un ser nefasto.
    Pero hay esperanza en la protagonista, de vencer a ese invasor.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias, Demiurgo.

      Me gusta tu lectura. Es cierto que ese visitante no viene del espacio exterior, sino de un lugar mucho más cercano e íntimo, y quizá por eso resulta más inquietante. Tu interpretación de que pueda encarnar el recuerdo de alguien nefasto me parece muy sugerente; aunque mi intención inicial apuntaba a los problemas de salud mental, prefiero que el relato conserve ese margen para que cada lector encuentre en él su propio "alienígena".

      Gracias por conversar en el camino. Un saludo.

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  6. Heme aquí preguntándome si los visitantes todavía ejecutan esas abducciones de forma tan descomedida; extrayendo las entrañas del paciente para luego recolocarlas de mala manera. Habiendo transcurrido ya varias décadas desde el primer suceso, ya va siendo hora de que muestren mayor diligencia y nos brinden un servicio en condiciones.

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    1. ¡Jajaja! Después de tantas décadas de supuestas abducciones, lo mínimo sería que hubieran perfeccionado la técnica. Entre sondas, experimentos y devoluciones defectuosas, la reputación de la ingeniería extraterrestre deja bastante que desear.

      Gracias por sumarte al juego y por conversar en el camino.

      Un saludo.

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  7. En mi opinión el alienígena se convierte en una metáfora de nuestros miedos, la tristeza y los pensamientos que a veces nos atrapan. Impacta descubrir que la criatura no viene de otro planeta, sino que nace de las grietas de la propia mente, y aun así deja una puerta abierta a la esperanza: pedir ayuda, recuperar la confianza. Hay momentos oscuros en los que se puede ver la luz al final del camino.
    Saludos

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    1. Muchas gracias, Nuria.

      Has captado muy bien la intención del relato. Quería que ese alienígena representara esos miedos y sombras que, poco a poco, pueden llegar a invadir nuestra forma de ver el mundo. Pero también me parecía importante que la historia no terminara en la oscuridad. Pedir ayuda es el primer paso para recuperar la esperanza y recordar que, por muy larga que parezca la noche, siempre puede volver la luz.

      Gracias por tu lectura y por conversar en el camino.

      Un saludo.

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  8. Gran daño ha causado este ser que proviene de la hondura de su mente. Ojalá la protagonista halle la forma de sobreponerse y liberarse. Un muy buen aportejuevero, sin dudas. Un abrazo

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    1. Sí, Mónica, ese era el juego que pretendía plantear: la abducción por un alienígena me sirvió de metáfora para retratar, o al menos intentarlo, el sufrimiento mental de una persona joven y la necesidad de pedir ayuda como primer paso hacia la recuperación.

      Gracias por conversar en el camino.

      Un abrazo.

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  9. Comentario de Patricia F. eliminado por error:
    Creo que ese alienígena que aparece cada día en su habitación es en realidad algún tipo de trastorno mental que no le permite continuar con su vida, es una excelente metáfora de algún sufrimiento que sin ayuda no podrá solucionar. Es muy inquietante y a la vez con un final esperanzador, muy bueno. Saludos PATRICIA F.

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    1. Muchas gracias, Patricia.

      Sí, esa era precisamente una de las ideas que quería transmitir: convertir al alienígena en una metáfora de ese sufrimiento que puede ir ocupando cada vez más espacio hasta impedirnos continuar con nuestra vida. Y, al mismo tiempo, quería que quedara abierta una puerta a la esperanza, porque pedir ayuda también forma parte de la historia.

      Gracias por leer y por conversar en el camino.

      Un saludo.

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  10. Es fácil culpar a veces a lo desconocido y a sea como ahora a un alienígena.
    Y posiblemente en cualquier momento despierte y co un reset cerebral de pronto todo vuelve a la normalidad.

    Pero...
    Cual es la normalidad??

    Salud.

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    1. Gracias, Erik.
      Quizá esa sea precisamente la pregunta que queda flotando al final: ¿qué entendemos por normalidad?
      A veces queremos recuperar a toda costa la persona que éramos antes, pero eso no es posible. Quizá el camino consista en aprender a vivir de otra manera, pidiendo ayuda si lo necesitamos y sin dejar que ese “alienígena” vuelva a ocuparlo todo.
      Y sí, me gusta imaginar ese despertar… aunque creo que el verdadero «reset» de la protagonista tendrá que ser bastante más lento que pulsar un botón. Gracias por conversar en el camino. Un abrazo.

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  11. Olá, Ibso!
    Que preciosidade sua criação!
    Foi muito reflexiva e perspicaz ao se fazer identificada com os alienígenas.
    Quiçá já todos não estamos contaminados assim e nem percebemos?
    Há tanta barbaridade no mundo nosso e somos os didis humanos que as praticamos...
    Gostei muito
    Tenha dias abençoados!
    Abraços fraternos

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    1. Olá!

      Muito obrigado por suas palavras e por essa leitura tão generosa. Gosto muito da sua reflexão: talvez os nossos próprios “alienígenas” possam instalar-se silenciosamente dentro de nós, enquanto seguimos a nossa vida sem perceber o quanto nos condicionam.

      E essa ideia de que às vezes somos nós mesmos que alimentamos as “barbaridades” do nosso mundo também dá ao relato uma dimensão que eu não tinha pensado dessa forma. É bonito quando um texto continua a crescer através do olhar de quem o lê.

      Muito obrigado por conversar no caminho.

      Abraços fraternos e dias abençoados para você também!

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  12. Ibso me gusto mucho tu historia, me gusto como le diste forma a la depresión en el cuerpo de un alienigina. Por suerte la historia tiene un final esperanzador.

    Que tengas un buen fin de semana
    Abrazo

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado la historia y, sobre todo, que percibieras al alienígena como una forma de representar la enfermedad mental y ese modo en que puede ir apoderándose poco a poco de la vida de una persona.

      Quería que, a pesar de la oscuridad del relato, quedara abierta una puerta a la esperanza. Pedir ayuda puede ser el primer paso para empezar a recuperar la luz.

      Gracias por leer y por conversar en el camino.

      Un abrazo.

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  13. Eso no es un alienígena, es una depresión de caballo y es más peligrosa que una nave espacial llena de extraterrestres.
    Buenísima descripción.

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    1. ¡Jajaja! Totalmente de acuerdo: una depresión de caballo puede resultar bastante más peligrosa que cualquier nave espacial llena de extraterrestres, al menos eso creo; por suerte, no he tenido que sufrir ninguna de las dos.

      Muchas gracias por tus palabras y por captar tan bien la metáfora. Me alegra que te haya gustado la descripción.

      Gracias por conversar en el camino.

      Un abrazo.

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  14. Ibso, muchas gracias por el ofrecimiento. Te agendo para el 10 de septiembre para anfitrionar el encuentro juevero de esa fecha

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  15. Sería entretenido contar contigo en mi sanatorio, a veces las enfermeras se ponen aburridas.....
    Si, me tiene sorprendido que enderrepente dijo el huaso, ese mundo de ciencia ficción se vuelve realidad y descubres que tu mente debe liberarse.... gracias por tu visita en mi blog.

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    1. :) :) Espero que ese sanatorio tenga buenas instalaciones y que las enfermeras no te aburran demasiado.

      Me alegra que te haya sorprendido ese giro desde la ciencia ficción hacia la mente de la protagonista. Era precisamente el juego: que el extraterrestre pareciera real hasta que, poco a poco, descubramos que el verdadero territorio de la historia está en su cabeza.

      Gracias a ti por la visita y por tus palabras.

      Un abrazo.

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