domingo, 15 de enero de 2012

La flor del corazón

Este cuento está inspirado por mi amiga mexicana Sara O. Durán con su entrada "Tristezas por flores", que recomiendo leer en su blog "Sabor Anís Estrella". ¡Gracias, Sara!

Encontró a la anciana sentada en el jardín de atrás, entre las flores, aquellas que nunca dejaban de sorprenderla por su color, por su esplendor, por su belleza. Era su lugar favorito.

Siempre habían extraños, llegados desde los lugares más recónditos del país, guiados por la fama de la jardinera, de su abuela.

Se acercó en silencio.

Frente a su amada Tata, como le gustaba llamarla, se encontraba un hombre con traje de seda, bien parecido y con evidentes signos de poseer mucho dinero. Su rostro estaba desfigurado por el llanto, el dolor de aquel ser humano se irradiaba y era fácilmente percibido por todos los que estaban cerca. Hablaba de su angustia, de su dolor, de su desesperanza y de su vida vacía. Su abuela escuchaba en silencio, como siempre lo hacía.

Cuando aquel hombre terminó su relato, ella tomó su mano. Mirándolo a los ojos le pidió que la abriera y acto seguido le entregó una semilla de flor y le dijo algo al oído, tan bajito, que nadie más pudo escuchar sus palabras.

El hombre esbozó una pequeña sonrisa, abrazó a mi abuela y se marchó.

-Siempre haces lo mismo Tata- le dije- ¿Qué le susurraste al oído?

-Le dije lo que necesitaba oír -expresó enigmáticamente- Cada ser humano posee la semilla de “su flor” plantada en el corazón desde que nace. Si no la regamos jamás florecerá y nuestro corazón quedará estéril de toda vida. Yo solo le di a ese hombre un poco de agua... ¡para que empezara a regar su corazón!.


*Imagen tomada de internet

* El préstamo de este material lo hago sin autorización de su titular. No pretendo dañar ningún derecho reconocido a sus autores y si estos consideran que no deben figurar en este blog, ruego me lo notifiquen a fin de retirarlos a la mayor brevedad posible.

6 comentarios:

  1. Bellos relatos los dos, el tuyo y el de Anis Estrella, si te pasas por alli, verás lo que dejé escrito, ya que me recordó una historia vivida por mi.
    Un abrazo

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, nos vemos camino a utopía.

    Un abrazote utópico, Irma.-

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  3. Si ya disfruté en el blog de Sara, ahora lo hago por partida doble... aquí me tienes con sonrisa de oreja a oreja y pensando en regar mi semilla para que no se agoste por mi desidia ¡gracias por regalar sonrisas!

    dos abrazos

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  4. IBSO, Vieras que emoción tan enorme me provocas con este tipo de muestra de amistad. Es cuando puedo constatar que los sueños de amor incondicional SI SON POSIBLES y que bien vale la pena seguir con nuestra utopías. Conocerte, ha sido un verdadero regalo divino.
    ¡GRACIAS vivicionista querido! Un gran abrazo, muy feliz. Es una gratísima sorpresa, con la que me haces sentir demasiado honrada.

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  5. De nuevo leyendote, amigo, tras los ultimos aconteicmientos que me han tenido alejado de la blogosfera.

    Un abrazo enorme.

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  6. Son hermosas las flores que se plantan en el corazón, para crecer necesitan amor y cálidez.

    Un abrazo.

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