viernes, 5 de agosto de 2011

H E L I O S (2º parte)

1º parte


Zoen había notado el nerviosismo de la comandante, lo que no dejaba de ser un hecho inusual. Llevaba cinco años a las órdenes de aquella mujer y jamás se percató de tal desasosiego en su mirada.

-¡Derive toda la potencia disponible a los deflectores gravitatorios, quiero un descenso suave y controlado! – le ordenó al navegante -. Bajen las protecciones de todas las escotillas y del puente de mando, pasamos a navegación espectral.

Zoen cumplió las órdenes con presteza. Por experiencia sabía que estaban en la fase más delicada de la inmersión solar. La temperatura exterior había subido en las últimas semanas desde los –270 ºC (cerca del cero absoluto) a casi 6.000 ºC de la superficie del Sol. Pero lo más delicado eran los cambios bruscos de presión y magnetismo provocados por las manchas solares; de no ser por los escudos, hace tiempo que el Fénix hubiera quedado destrozado como un avioncito de papel dentro de un huracán.

-¿Está ya despierto Helios? – preguntó la comandante al oficial médico.

-Sí señora, hace una hora que salió del letargo y se esta preparando para ajustarse el traje en cuanto usted de la orden.

-Bien, que lo haga ya y espere en la cámara de expulsión mi señal para el último preparativo. Dígale que bajaré personalmente a desearle buena suerte.

Nadie en la tripulación, a excepción de la comandante, conocía a Helios. Solo sabían que era un civil que se había ofrecido voluntario para probar un nuevo traje espacial (aun experimental) que se suponía era capaz de soportar la brutal presión y temperatura del centro del sol. Subió a bordo justo antes de partir de la estación. Permaneció en aislamiento durante el despegue e inmediatamente después fue sometido a letargo, algo muy extraño para un viaje tan corto. Los pocos que lo habían visto no supieron decir si era hombre o mujer, era tal su apariencia y complexión andrógina. Y por supuesto su nombre no era el real, se le había asignado para esta misión.

De repente la nave fue sacudida violentamente por un fuerte impacto. El ordenador central disparó todas las alarmas y puso en funcionamiento el protocolo de combate.

-¡Zoen! – gritó la comandante -, ¿qué demonios ha sucedido?.

-Estoy comprobándolo, señora – titubeó el navegante a la vez que verificaba frenético los datos de su consola de vuelo -. Sé que parece imposible mi comandante, pero creo que hemos sido alcanzados por una explosión solar.

-¡Presten todos atención! – pidió, esforzándose por trasmitir calma con la entonación de su voz –, quiero un examen de daños de inmediato. Piloto, detenga la inmersión hasta nueva orden.

Helios refunfuñó al saber que la comandante había ordenado que se pusiera el traje, esperaba no tener que hacerlo hasta el último momento pero no podía hacer otra cosa más que obedecer; los que pagaban no eran personas a las que se les pudieran dar excusas. Sin embargo, no era por dinero por lo que estaba arriesgando la vida en aquella misión. Antes de aceptar, pidió dos condiciones:

-Si tengo que estar un año de mi vida en esa lata de sardinas – dijo a aquellos hombres uniformados – quiero pasarlo en letargo, no deseo enterarme de nada. Además necesito una conexión sináptica permanente y sin restricciones a la red de información planetaria.

Aún no se creía que hubieran accedido a sus peticiones, sobre todo a la conexión sináptica, que era tremendamente cara a aquella distancia de la Tierra. Pero esto último le permitió, en los momentos más lúcidos de su sustentación vital, entretenerse en su pasatiempo favorito: la búsqueda de archivos fotográficos en la arcaica red de comunicación global, conocida también como Internet.

La pasada noche había encontrado fragmentos de una campanilla dorada. – Es preciosa – pensó mientras rebuscaba más y más para completarla todo lo que fuera posible. Aquel hobby tenía mucho de arqueología digital. – Estas bitácoras llamadas blogs son una maravilla, encuentras verdaderos tesoros en ellos – se dijo observando una última vez la fotografía que estaba sobre su reproductor, antes de dirigirse a la escotilla de expulsión enfundado en aquel extraño traje espacial.


Foto: Tomada del blog "Paradela de Coles". Autora: María Jesús

15 comentarios:

  1. Hola amigo: Fué una lastima, qu llegaras tarde al concurso. porque yo le veo muy interesante, y difirente a todo lo que se ha presentado. Además de estar muy bien escrito, lo encuentro muy creible. Haber si tiens tiempo de escribir la continuación.
    UN fuerte abrazo

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  2. Está muy bien, a ver cómo queda con la siguiente parte.
    Saludos

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  3. Este relato contiene un futurismo que me ha divertido mucho.
    "Navegación espectral", "conexión sináptica", qué imaginación la tuya, Ibso. Me gusta.
    Un abrazo y encantada de conocerte.

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  4. Interesante.

    Amerita una continuaciòn.


    Un abrazo.

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  5. Yo te considero dentro: dentro de la nave espacial, dentro del grupo, dentro del concurso y, por supuesto, "ramoneando" dentro de mi corazón...
    Precioso texto.

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  6. genial relato futurista!!deja una agradable sensación y muchas ganas de que continúes la historia, engancha.
    ademas de la alegría de volver a leerte
    Unbesazo

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  7. Buen texto, original y ameno. ¿Se puede saber por qué no me he enterado hasta ahora de que habías escrito una entrada para el concurso? Lo siento, tal vez fue culpa mía, estaré más atenta la próxima vez.
    Me alegró leerte, aunque sea fuera de concurso.
    Un saludo y hasta pronto.
    Mercedes Pinto (me resulta imposible dejar comentarios aquí con mi perfil de Wordpress)

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  8. Ay manito, lo de la "conexión sináptica" me ha ganado. Ah no..... si ya me tenías ganada. Bueno, pues eso, que te ha salido una historia chuli y muy inteligente. Beso corazón.

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  9. Muy bueno, un día estarás dentro, continua escribiendo. Te felicito
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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  10. Te dejo cariños y el deseos de una buena semana junto a este pensamiento leído:

    Lo admirable no es que existan las estrellas sino que el hombre haya podido dar cuenta de su existencia.
    Anatole Francie

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  11. MONTSERRAT SALA: sabes que en estos días he estado ocupado en otros menesteres, aunque el gusanillo de escribir no deja de incordiarme. No me preocupa haber llegado tarde, para mí lo importante ha sido poder participar aunque sea fuera de concurso. Lo he dicho desde el principio y no he cambiado de opinión: conocer personas como tu, María Jesús y todos (sin excepción) los que participan o han participado alguna vez en los divertimentos que nos monta María Jesús es lo que realmente me importa.
    Un abrazo enorme

    ANTORELO: me resulta divertido escribir de estas cosas, aunque puede que poco a poco el trasfondo de esta historia deje de ser tan superficial para convertirse en una reflexión más interesante. Saludos.

    ISABEL MARTÍNEZ BARQUERO: Bienvenida a mi humilde casa virtual, ponte cómoda y espero te sientas a gusto. Imaginación si que me sobra, aunque me falta mucho para escribir en serio (o en broma). Un abrazo para ti también y lo mismo digo.

    EL GAUCHO SANTILLÁN: Esto solo es un ensayo, nunca había escrito nada de ciencia ficción, así que me he lanzado a ver que sale. Un abrazo amigo Gaucho.

    MARIA JESÚS: Mil gracias por permitirme usar la foto aunque fuera de concurso. Sabes que me sentí fatal por no haber participado en la edición anterior y no podía permitirme fallar otra vez. Me honra tu amistad y tu cariño, que son recíprocos, aunque nunca nos hayamos visto en persona (que todo se andará, como tu dices). Un abrazo.

    ANUSKY66: Muchas gracias por tus palabras. No me he olvidado que aún tengo que terminar Premonición. Como sé que tu eres una de las más asiduas seguidoras de esa historia te adelantare algo: tengo la intención de pediros a todos los que la habéis leído, una continuación al final que tengo en mente. Ya contaré los detalles en el último capítulo. Un abrazo

    MERCEDES PINTO: No ha sido culpa tuya, yo llegué tarde a la publicación. Gracias por tus palabras. Un saludo.
    PSD: he cambiado la configuración de los comentarios. Quizás de esta forma te sea posible comentar con tu nombre. Si no es así, por favor dímelo, a ver si puedo hacer algo.

    EMEJOTA: Creo que se me fue un poco la olla con algunos términos, pero total, esto es para divertirse. Un abrazo muy grande “manita”.

    SOR CECILIA: Gracias por sus ánimos y por su compañía. Un abrazo.

    ABUELA CIBER: Muy apropiado este pensamiento de Anatole Francie. Gracias por su visita y por sus palabras. Un saludo

    Gracias a tod@s por conversar en el camino.

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  12. Hola Ibso, desde mi descanso "bloguero" no puedo dejar de pasar para leerte.
    Prestame tu nave que necesito estar en otra galaxia.
    Me hubiera gustado tu presencia en el concurso, pero no siempre se puede.
    Gracias por subir el vídeo resumen ¡eres un encanto!.

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  13. Hola Anna, siempre es un placer tu visita. Reiterarte mis felicitaciones y de nada por lo del vídeo.
    La nave te la presto cuando quieras, pero he de decirte que sus tripulantes lo van a pasar bastante mal en los sucesivos capítulos, no se si te gustaría acompañarlos.
    Un abrazo y disfruta de tu descanso.
    ibso

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  14. Ibso , me ha parecido un relato muy interesante , futurista y lleno de intriga...por supuesto que algún día todo lo que nos sorprende ahora , estas bitácoras actuales , en manos de otros no serán más pura arqueología digital...Me quedo esperando la continuidad del relato.Gracias amigo por tu amistad y apoyo.

    Un Saludo , de tu amiga raelynn.

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  15. Muy buen relato Ibso, mezcla de futurismo y actualidad. Buen fondo y forma. Seguro que la continuación será igual de buena o mejor.
    Un abrazo

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